Mabel Gómez
Directora Escuela San Roque González – Limpio
 Mabel Gómez |
¿Por qué San Roque González buscó ser parte de Alda Educa?
Con las compañeras de la institución pensábamos que conseguir ayuda en cuanto a infraestructura era fácil. Era hacer notas, apelar a la Municipalidad y ante otros entes. Pero conseguir una ayuda que nos capacite, que nos ayude a mejorar nuestra enseñanza, en cómo enseñarle a los chicos para que sea más significativo aquello, no era fácil.
Aquella vez que asistimos a una reunión convocada por la Supervisión, donde se presentó el proyecto de Alda, desde ese momento soñamos, porque esa era el momento y eso era lo que queríamos. Porque nuestra institución es pequeña y queríamos que los pobladores de nuestro barrio confiaran más en nuestra escuela, entonces esa confianza la podíamos proyectar a través de nuestros niños, y que a través de ese proceso los padres vean el cambio en ellos. Pero ese cambio tenía que empezar primero en nosotros los docentes. Finalmente fuimos elegidos por el proyecto y hoy, 2 años después, estoy realmente feliz.
¿Qué balance nos puedes hacer de esto 2 años de trabajo con Alda Educa?
Dos años después se vio el fruto de lo que Alda hizo en San Roque. El año pasado los padres ansiosos preguntaban qué pasa que no se ven los resultados. Y ayer asistimos a un evento organizado por la Supervisión, dentro del Plan Nacional de Lectura, y este evento llenó nuestros corazones porque San Roque por fin pudo marcar la diferencia. Competimos contra instituciones que tienen 800, 700, 300 alumnos. San Roque tiene 180. Y cuando llegó la final y el anuncio del jurado del MEC, fue como que pudimos medir ese cambio y esa capacidad ya en nuestros niños, trajimos 4 medallas de primer puesto, 4 de segundo puesto, 5 de tercer puesto. Entonces en San Roque dijimos, ¡por fin! Justamente mi directora de área, que está hoy presente en el Encuentro Tejiendo Redes, me dijo, “me alegro por ti Mabel, porque ya se nota el producto del proceso de Alda Educa.”
¿Qué fue lo que pasó en tu escuela que marcó la diferencia para que se empiecen a dar estos resultados?
El cambio de actitud. Cuando abrazamos la carrera docente sabemos cuáles son nuestros objetivos, nuestro fin que es trabajar con los niños. Pero corre el tiempo y nos olvidamos, porque esa es la verdad, nos olvidamos de ese compromiso que tenemos con la sociedad y aparte de ese compromiso con esa personita que tenemos enfrente. Entonces ¿qué hizo Alda?
Alda volvió a tocar el corazón del docente y yo creo que tocó el alma, porque hizo que recordáramos ese compromiso y lo importantes que podemos llegar a ser en la vida de esos niños y fue así como volvimos a comprometernos. Es como volver a recibir ese diploma y decir tengo a un chico, a una persona frente a mí, cambio de actitud. Y es contagioso, yo puedo decirlo y cuando nos reunimos con los directores, nosotros podemos sentir ese buen trato que hay entre la gente de Alda y eso se transmite. Aparte de esto, los asesores, no es por nada, pero son de una gran calidad humana. Creo que cuando Alda selecciona sus asesores tiene como una bendición divina del señor, para elegir personas especiales. Porque nosotros los docentes somos “muy especiales” y que tengan tanta paciencia con nosotros es algo increíble.
Primero fue el cambio de actitud de las docentes y luego eso se transmite a los chicos y ese resultado hace que los padres cambien su actitud hacia los docentes.
¿Cómo acompañas y refuerzas estos aspectos desde tu rol de directora?
Desde las clases abiertas yo creo que ya les estamos involucrando a los padres, a las familias. Haber elaborado el PEI, pero PEI. Porque en 5 años de estar en dirección, fue la primera vez que pudimos elaborar un verdadero PEI y aprender que todos somos responsables de la escuela. Que no es solo Mabel Gómez, que no son solo las docentes, sino que aprendan que esa escuela es de ellos, de la comunidad. Las docentes y yo algún día nos vamos a ir de este lugar, pero la institución queda. Y vamos a tratar de dejar lo que aprendimos con Alda a las siguientes generaciones, dios quiera.
¿Qué hacen los docentes ahora que no hacían antes, motivados por el cambio de actitud?
Una de las principales actividades son las salidas pedagógicas, para mi es principal porque es un je motivador. Están las clases abiertas que hacen que los miembros de la comunidad asistan, juegan, juegan muchísimo con los niños y son más abiertos con los padres. Porque antes les poníamos como una barrera a los padres y hoy en día San Roque es una escuela abierta.
¿En tu rol de directora, qué hacías antes y qué haces ahora, que hayan marcado una diferencia importante?
Qué hago ahora, ahora salgo de la escuela, en el sentido de irme a las casas, cuando dejan de venir los niños a clase, cuando hay alguna dificultad no espero que vengan los padres o que vengan los niños, sino que voy yo a visitarles a los padres. Es un cambio de actitud en mí, y no estar encasillada en ser directora, sino ante todo en ser democrática y abierta.
¿Qué mensaje les envías a tus colegas y a otros educadores que tienen los mismos desafíos?
Yo les diría que se animen. Al principio cuesta, cuesta porque estamos acostumbrados al tradicionalismo, a la clase tradicional, a la enseñanza tradicional. Pero una vez que estás dentro de este proyecto, comienza el cambio pero un cambio bueno. Y no va a ser fácil para las directoras, porque a las docentes mismas al principio les choca por no comprender muchas cosas, pero después trae sus frutos. Yo, hoy, después de 2 años, puedo decir que por fin se vio y sueño con que el próximo año mi número de matriculados aumente y que los padres se acerquen mucho más a la institución. Yo les diría a mis colegas que se animen a hacer las cosas como se tienen que hacer, porque eso es Alda: hacer lo correcto y que recordar que trabajamos para nuestros niños, que ellos son nuestro nucleo.
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