|
Pedro Rubén Alonso
Facilitador local

Pedro Rubén Alonso |
Actualmente es el Presidente de la Comisión
Vecinal de Santa Librada y también se desempeña
como facilitador local (comunitario) en los cursos de formación
laboral, del proyecto Desarrollo socioeconómico de
la población de 3 comunidades de escasos recursos,
del Municipio de Villa Elisa.
¿Qué le motiva
a hacer el trabajo que realiza por la comunidad?
Lo que me motiva es la gente humilde
que no puede salir adelante. Hace 5 años yo llegué aquí.
Hay muchas necesidades y la gente de escasos recursos tiene
muy pocos conocimientos para desenvolverse como líderes
de su comunidad. En el caso de la documentación de
los terrenos, por ejemplo, primero no entendían muy
bien de qué se trataba. Segundo, no sabían
qué ocultaban sus rivales. En el caso de las audiencias
públicas para proyectos, jamás se presentaron
a ese espacio.
¿Cuánto hace qué empezó su
trabajo con la comunidad?
4 años. Cuando yo asumí, también empezó Alda.
Y fue así como el compañero Antonio Aranda
(responsable CAC Mbocayaty) nos abrió un poco el camino
y nos ayudó en muchas actividades, como en la audiencia
pública de proyectos. A partir de allí fuimos
avanzando.
¿Ha sido importante Alda
durante este tiempo para la comunidad?
Ha sido muy importante porque
está en todo. Primero,
cuando empezó, inició con proyectos para los
niños, después se fueron vinculando proyectos
para los padres y las madres, y ya se ven los resultados:
fuimos adquiriendo más conocimientos. Y hoy se presenta
este proyecto de capacitación laboral.
¿Qué esperas del proyecto de capacitación
laboral?
En las zonas donde hay mucha pobreza,
los jóvenes
tienden más a meterse en vicios y cosas de esas. Porque
la mayoría son muy humildes, algunos solo llegan al
6º Grado y dejan su colegio. Las mujeres a los 14 o
15 años ya se meten con los muchachos, llegan a tener
hijos a esa edad y se convierten en una carga más
para su familia. Traer hijos al mundo de manera irresponsable
les acarrea problemas a ellos y a la comunidad. Yo creo que
si se les motiva de esta manera, puede ser que ya no anden
por la calle y puedan tener fuentes de trabajo.
¿Cómo se vinculó como
facilitador comunitario?
Yo soy carpintero de profesión y por eso me propusieron
para apoyar una de las áreas de formación laboral,
carpintería, y como yo quiero algo mejor para mi comunidad,
acepté.
¿En qué consiste
la actividad de facilitador local?
Estoy para alentar permanentemente
a los participantes y como soy profesional del área, entonces conozco de
maquinaria y herramientas. También hago visitas a
las familias. Los sábados, por ejemplo, se programaron
clases de recuperación para los que pierden horas
y yo me voy a encargar de enseñarles. También
tengo un taller donde yo trabajo y la intención es
llevar a los alumnos los sábados a trabajar conmigo,
como una especie de pasantía y refuerzo. Tengo la
idea también de crear mi propia empresa alguna vez
y darles trabajo a los participantes más sobresalientes.
¿Cómo recibe la
gente de los asentamientos esta iniciativas?
Todos están recibiéndola
bien, con mucha ansiedad, especialmente por la llegada
de la maquinaria. Ya llegaron
las herramientas y estamos a la espera y avanzando.
¿Qué mensaje le quiere dar a su comunidad
sobre este y los demás proyectos?
Yo les diría, no solo para la
carpintería,
sino en general, que lo importante es el conocimiento. Porque
el conocimiento es el valor que nadie te puede robar, vos
podés estudiar carpintería, reparación
de celulares, artesanía o electricidad, no importa;
pero lo que aprendiste es lo único que nadie te puede
quitar y te va a servir para desenvolverte en tu medio, en
este caso les va servir a ellos (los jóvenes) para
salir adelante.
|