Testimonios


Sofía Campins - Estudiante Publicidad - Universidad Ramón Llull
Voluntaria


Sofía Campins

¿Por qué surge la idea del voluntariado?

Es algo que en España está presente todo el tiempo, todo el día salen anuncios en la televisión, se solicitan ayudas, donaciones, está la ayuda siempre presente y mucha gente joven se hace voluntaria. Aunque a veces es complicado porque te piden preparación, experiencia, a veces te tienes que ir a unas clases durante el año. Por suerte, a pesar de que busqué en último momento, tuve la posibilidad de hacerlo en Alda.

Después de 3 semanas de estar apoyando el trabajo de Alda, ¿qué balance puedes hacer de esta experiencia?

Me he dado cuenta de algo que quizás nunca había tenido presente, que es muy importante, y es que la atención no solo hay que darla al niño sino también a la familia y al entorno. Cuando estás en España no te das cuenta que quizás la gente aquí no da la importancia a la educación que nosotros damos. Y como le damos mucha importancia puede ser que pensemos “cómo puede ser que la gente allí no estudie, que no le de la importancia que se merece a la educación”. Pero estando aquí te das cuenta lo que ocurre: que si tu familia no ha estudiado y tiene un trabajo, y toda la gente que te rodea no tiene estudios y tiene trabajo, por qué vas a estudiar tú. Entonces, si los padres no se dan cuenta lo importante que es el estudio y no empujan a los niños para que estudien y vayan a la escuela, es muy difícil. Yo no tenía esto presente, pero llego y me doy cuenta que aquí la educación no es algo fundamental.

De las actividades en las que participaste, ¿cuáles fueron las que más te aportaron?

Casi todas me encantaron. Yo no había estado tanto con niños, y los niños de aquí son muy especiales, quieren todo, lo dan todo, y las actividades hacen que sean muy participativos. También me llama la atención que aquí al CAC los niños vienen porque quieren, no están obligados a venir, muy pocas madres les acompañan hasta aquí. Si no quisieran les sería muy fácil tomar el otro lado de la puerta. Pero les gusta estar aquí, compartiendo con los otros niños, se ríen, la pasan muy bien, y además aprenden. Cuando he caminado por fuera del CAC he visto que los niños que vienen aquí, son mucho más abiertos, vienen te hablan, juegan, hablan con la gente. Como que son mucho más despiertos. En cambio hay otro niños que uno los ve en la calle como encerrados en su mundo, y a las madres también.

¿Cómo fue tu experiencia en las visitas a las familias?

Me impresionó mucho. Pensaba que quizás estos niños ya son mayores para no saber sumar, ¿cómo puede ser que las madres no les ayuden? y cuando uno se va a su casa se da cuenta que muchas veces los niños saben más que las madres. En una familia que visitamos me di cuenta que la madre no podía ayudarle al niño porque la madre había llegado hasta 3º Grado y el niño estaba en 5º Grado. Lo bueno de la familia donde estuve es que la madre quería seguir estudiando y el padre quería capacitarse con el Proyecto de la Caixa (“Desarrollo socioeconómico de la población de 3 comunidades de escasos recursos, del Municipio de Villa Elisa) y estaban muy receptivos para seguir aprendiendo. Pero claro, así como hay este caso habrá el caso contrario. Sin embargo, yo creo que todas las familias que traen a sus hijos aquí, son familias que quieren algo más para el aprendizaje de los niños, porque sino simplemente no los traerían.

En relación al trabajo de Alda y de sus proyectos, ¿qué sentido les ves en este escenario?

Lo veo muy bien, es que le ves sentido cuando ves la diferencia entre un niño que ha empezado en Primera Infancia y ahora está en Educación Creativa, y un chico que es la primera vez que viene. Al ver la diferencia entre esos dos niños, ahí le ves todo el sentido a este trabajo. Porque uno habla, y escucha la música y se la sabe en todo momento, identifica los números, las letras, todo. En cambio los niños que recién vienen están mucho más perdidos, a veces no saben los números. Por esto me parece muy importante el trabajo del día viernes, el apoyo escolar. Porque hay niños que están muy perdidos, y a veces no lo entiendes, porque hay niños de la misma clase que saben multiplicar perfecto y hay otros que no saben ni sumar. Eso quiere decir que tal vez en el colegio no les están poniendo la atención que necesitan, y quizás es muy complicado porque por 30 niños que hay por cada clase no pueden estar por cada uno. Pero aquí que sí que se puede estar por cada uno, por eso me parece una actividad superimportante está donde les ayudan escolarmente. Creo que Alda ayuda un montón a todos esos niños.

¿Qué otros proyectos conociste además de Educación Creativa y Primera Infancia?

Conocí Alda Educa y creo que es muy importante. Porque el CAC es la parte de los niños, pero se necesita una parte dirigida a los profesores, a los padres, a las escuelas. Es lo que decía antes, es que no es problema del niño sino un problema del todo.

¿Qué sabías de Paraguay antes de venir y qué imagen te llevas?

Simplemente no tenía una idea de Paraguay, no me había planteado venir a Paraguay. Era un país más de América del Sur. Y de repente salió todo muy rápido, en un mes, la posibilidad de venir y ni me dio tiempo a planteármelo. Me lo imagine muy verde y es bastante más verde de lo que imaginaba.

¿Qué les vas a contar a tus amigos, familiares sobre esta experiencia?

Les contaría todo, cada minuto, cada niño, porque ha sido una experiencia increíble. Como que te enseña mucho de los niños. Quizás como yo no tenía tanto contacto con niños pequeños pues no me daba cuenta, de cómo son de listos, cómo aprenden, son como esponjas, todo lo reciben, todo lo absorben.

A otros voluntarios que deseen participar de experiencias como esta, ¿qué les dirías?

Pues que vengan sin dudarlo ni un minuto. Porque, primero, es muy fácil adaptarse porque no es una organización tan grande como para que puedas estar perdido. Yo he estado 3 semanas, que es muy poco tiempo, pero todo el mundo ha estado muy pendiente. Es muy fácil adaptarse y poder ayudar desde el primer momento. Y cómo se hace eso, pues estando con los niños, siendo muy activa en las acciones que se realizan. Si hay que trabajar con los niños, ayudarles a sumar, a leer, a escribir, en fin, son cosas que no son muy complicadas para un voluntario. Todo el mundo está capacitado para venir aquí y ayudar.

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