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Soledad Rosa
Asesora Pedagógica – Proyecto Alda Educa

Soledad Rosa |
¿En qué consiste un acompañamiento?
El acompañamiento básicamente consiste en
participar de una jornada de clase completa que desarrolla
el docente. De manera presencial participamos en la clase
y posteriormente tenemos un encuentro cara a cara con el
maestro, como espacio de análisis de su práctica
pedagógica. Le podemos hacer sugerencias de manera
que su práctica pueda ir mejorando, valoramos los
aspectos destacados que el docente está realizando
dentro del aula. Siempre atendiendo a los delineamientos
de lo que sería una corriente constructivista. Se
realiza también el registro en un documento con doble
copia, una para que la institución pueda continuar
realizando este acompañamiento al docente y otra copia
que queda en la Fundación.
¿Cómo responden los docentes
ante esta experiencia que es nueva para ellos?
Al principio les resulta raro,
hay un distanciamiento inicial que se va superando con
el tiempo y en la medida en que se
va dando esa confianza entre profesionales, y en que se dan
cuenta que el acompañamiento no es para criticar el
trabajo del docente como profesional sino para apoyar su
proceso, y ser como un sostén en la medida en que
va avanzando e implementando estrategias nuevas. Al final
se dan cuenta que la presencia del asesor pedagógico
es un soporte para su crecimiento profesional.
¿En qué áreas se realiza el acompañamiento?
En el área pedagógica que tiene una serie
de dimensiones, por ejemplo, lo que tiene que ver con el
clima del aula, que puede ser tanto el clima físico,
como el ambiente enseñante y también el clima
de relacionamiento, las normas de convivencia, las relaciones
entre docente y alumnos, el trato entre compañeros.
Todo esto se trabaja en las normas de convivencia, que buscan
abordar la ciudadanía, la democracia, la participación
en el aula, en un clima de respeto. Esta sería una
de las dimensiones.
Otras dimensiones apuntan al modelo
pedagógico de
Alda que tiene un marco constructivista, como el enfoque
globalizador; se trabajan diversas estrategias de comprensión
lectora, los niveles de la comprensión lectora, las
etapas de la comprensión lectora, matemáticas,
resolución de problemas, los procesos heurísticos,
y otras dimensiones y estrategias que se plantean a partir
de la intervención de la Fundación en las escuelas.
¿Los nuevos programas de estudios
del 1º y 2º Ciclo
se consideran en el acompañamiento o solo se tienen
en cuenta los temas de capacitación mensual con los
docentes?
En los talleres mensuales estamos
abordando el tema de la implementación de los nuevos programas. Pero, además,
estamos haciendo un seguimiento los días que asistimos
a las escuelas y que realizamos el acompañamiento.
Esto vino a partir de un acuerdo al que se llegó con
el MEC. Fuimos capacitados por el MEC para hacer la implementación
de los nuevos programas con los docentes.
¿En qué aspectos puedes apreciar que este
proceso está empezando a dar sus primeros frutos?
Si uno se fija en la línea de base que dejaron las
primeras observaciones realizadas, antes de determinar cuáles
iban a ser las escuelas que estarían en el proyecto,
se puede decir que era una práctica tradicional dentro
del aula. Hoy en día vamos encontrando avances en
diferentes aspectos, por ejemplo, la participación
de los niños, el estilo en el desarrollo de las clases
que están teniendo las maestras y maestros. Se nota
un cambio, las propuestas didácticas son más
lúdicas, se aprovecha más el juego, se están
haciendo salidas pedagógicas, ya el espacio de aula
no es el único lugar donde se aprende. Se sale al
patio, están teniendo aulas abiertas, vinculando a
las familias. Ahora vemos que los docentes aplican estrategias
más innovadoras.
¿Cómo responden los niños
a esas estrategias innovadoras?
Lo que nosotros podemos apreciar
es el cambio en el interés
del niño. Antes se distraían con cualquier
cosa, ahora están bastante motivados con la propuesta
didáctica, se divierten aprendiendo, les resulta interesante.
Incluso, en algunas escuelas donde anteriormente por lluvia
los chicos asistían poco, ahora vemos que los chicos
quieren ir a la escuela porque les gusta lo que se les está proponiendo.
En ese sentido hay también un cambio positivo.
¿Cómo participa el director y/o directora de la escuela,
en relación al maestro que está siendo acompañado?
El asesor pedagógico asiste dos veces por mes a la
escuela y participa de la clase del maestro. Nosotros dejamos
un registro al que le llamamos plan personalizado de asesoramiento,
donde aparecen unos indicadores y uno va registrando el avance
de los docentes. Esa copia queda en la escuela para que el
director pueda, durante el tiempo que el asesor pedagógico
no está en la escuela, seguir acompañando al
docente en el mejoramiento de su práctica.
¿Cuál es la respuesta
que tienen a nivel de directores y directoras?
Los directores se sienten muy
apoyados por el trabajo que están haciendo los asesores pedagógicos, en
el sentido de que ellos están tomando conciencia que
como directores tienen que abordar varias dimensiones y una
de ellas es la pedagógica. Por el momento el asesor
pedagógico es un apoyo para esa dimensión y
lo valoran mucho. Y manifiestan que el día que la
Fundación tenga que dejar la escuela por la finalización
del proyecto, encuentran una base para continuar el acompañamiento
a los docentes.
¿Qué diferencia hay entre un proceso de formación
con y sin acompañamiento?
Yo creo que eso es lo que marca
la diferencia. Resulta que cuando hacemos solamente talleres
de capacitación
corremos el riesgo de que todo quede allí, en el lugar
donde se realizó la capacitación. Sin embargo,
con el acompañamiento nos aseguramos que el docente
pueda llegar a la implementación. Estamos allí para
responder a sus dudas, y seguir apoyándole en muchos
otros sentidos, para que los temas abordados en los talleres
puedan llevarse a la práctica y de manera eficiente.
Yo creo que allí está la clave de lo efectivo
de este proyecto.
¿Cuáles son las
mayores dificultades del proceso?
De pronto podría ser la resistencia porque es mucho
lo que puede ofrecerla Fundación, pero exige un porcentaje
importante de apertura del docente. Si existe resistencia,
allí se presentan las dificultades, la resistencia
a que una persona extraña a la institución
esté observando mi clase, por ejemplo. Cuando la persona
se cierra a la posibilidad, es poco lo que uno puede sugerir.
En cambio, cuando la persona se abre y está interesada,
entonces uno busca más estrategias para ayudarle a
crecer. Es lo que podría llegar a ser una dificultad
para que el proceso se implemente de manera efectiva.
¿Estas experiencias de acompañamiento se comparten
en algún momento?
Sí, a nivel de equipo. Tenemos muchos espacios en
donde compartimos entre asesores pedagógicos, analizamos
situaciones, realizamos estudios de caso, tenemos un momento
de asesoramiento pedagógico en donde vemos alternativas
posibles para las situaciones que se nos presentan y las
dificultades que surgen o pueden aparecer. Y esto enriquece
mucho porque la visión de varios profesionales sobre
un mismo tema a todos nos ayuda.
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